El amor es el logos de toda belleza trascendente — Jerónimo Alayón

Hay en el alma una noche más luminosa que la suma de todos los mediodías, una en la que el misterio es el guardián de una luz tan alta que su sola contemplación bastaría para abandonar el poder del verbo y su sombra en el silencio…

El amor es el logos de toda belleza trascendente — Jerónimo Alayón

Biblioteca Ignoria

Literatura y artes

Ray Bradbury – Prométeme algo

—Tom —dijo Douglas—, prométeme algo, ¿sí?

—Prometido, ¿qué es?

—Eres mi hermano y te odio a veces, pero no te separes de mí, ¿eh?

—¿Me dejarás entonces que ande contigo y los mayores?

—Bueno… aún eso. Quiero decirte que no desaparezcas, ¿eh? No dejes que te atropelle un coche y no te caigas en algún precipicio.

—¡Claro que no! ¿Por quién me tomas?

—Y si ocurre lo peor, y los dos llegamos a ser realmente viejos, de cuarenta o cuarenta y cinco años, podemos comprar una mina de oro en el Oeste, y quedarnos allí, y fumar y tener barba.

—¡Tener barba, Dios!

—Como te digo. No te separes y que no te pase nada.

—Confía en mi.

—No me preocupas tú —dijo Douglas—, sino el modo como Dios gobierna el mundo.

Tom pensó un momento.

—Bueno, Doug —dijo—, hace lo que puede

+En El vino del estío